Lamiendo con voracidd, aspirando el aroma que emana de una parte tan peculiar del cuerpo. Utilizando su lengua, como un minúsculo pene, para abrirse camino a través del hueco cerrado y resistente que es el esfínter. Si el analigus, el contacto oral-anal, por si sólo se considera un fetiche y un tabú para mucha gente, lo que se va a ver a continuación es doblemente ofensivo: en primer plano pues quien recibe las caricias en el ano es un hombre; en segundo pues quien se dedica a lamerle el culo es una guapísima joven, tan bella que podría ser una top-model.
Los lectores más liberales se van a preguntar, y qué? Al fín y al cabo, lo que vale en el sexo es la excitación física y psicológica. Un lame-culos bien aplcado nos brinda un placer innegable, para hombres y para mujeres por igual. En el caso de los chicos, volvemos a la polémica de ser un hombre y el pensamiento tradicional, el obscurantismo y la moralidad machista gritan al unísono: aquí no se toca! Para el hombre latino e ibérico, macho, fuerte, rústico, el placer sexual de su región anal es todavía una amenaza a su masculinidad y hombría..
Y el hecho de que sea una chipa guapa? Quizás lo que nos choca, insconscientemente en esta escena de analingus, es la apariencia virginal de la actriz, la checa Nessa Devil, a la cual asociamos el concepto de la mujer, pura, casta, que no hace determinadas cosas en la cama.
Finalmente, entre el tabú y el fetiche, el analengua sigue una de las posibilidades muy poco conocidas del placer anal. O somos pesimistas en este análisis? Mujeres guapas son pijas por naturaleza? Entonces por que esta escena de una película porno nos impacta tanto? Comparte tu opinión, comentando a la entrada.


